Percepción:Esta primera parte de
la nómina se refiere a todos los pagos a los que el trabajador tiene derecho,
de acuerdo a su desempeño en el período correspondiente.
Deducciones: Las deducciones son los conceptos por los que se
descontará una parte del pago, se debe tomar en cuenta que las deducciones en
todo momento deberán ser acordes a ley y sin violentar los derechos laborales
del empleado o trabajador.
Prestaciones:Las prestaciones de
trabajo son beneficios adicionales a los que el trabajador se hace acreedor al
pertenecer a un vinculo laboral, las prestaciones nacen en la relación
contractual y serán independientes al salario
Kunka kinte:
Kunta Kinte (Juffure, Gambia; 1750 - Virginia, Estados Unidos; 1810), también
conocido como Toby Waller, fue un esclavo negro gambiano, el primero de cuatro
hijos de Omoro Kinte y Binta Kebba. Kinte era musulmán de la etnia mandinga,
perteneciente a la aldea de Juffure, localizada en Gambia, de la que su padre
era líder.
Kunta Kinte nació en Juffure, Gambia, en 1750. Sus
hermanos fueron Lamin, Suvadu y Madi, hijos de Omoro Kinte y Binta Kebba. Fue
capturado por cuatro hombres en 1767 cuando buscaba madera. Sobreviviendo a la
travesía del Atlántico a bordo del Lord Ligonnier, fue llevado como esclavo el
29 de septiembre de 1767 a Annapolis, en el estado de Maryland, Estados
Unidos, junto a otros 140 hombres bajo el liderazgo del capitán Thomas Davies,
y después vendido a John Waller para su plantación en Virginia, siendo su nuevo
nombre Toby Waller.1
Por sus sucesivos intentos de fuga acabó con un pie cortado y vendido a William
Waller, en cuya plantación conoció a Belle Reynolds. Se casó con ella y más
tarde, el 12 de septiembre de 1790, tuvieron una hija llamada Kizzy.
Murió a los 60 años en el Condado de Spotsylvania,
Virginia, en 1810.
https://es.wikipedia.org/wiki/Kunta_Kinte
Fayuca: La
Navidad despierta muchos sentimientos y emociones, pero también despierta las
ganas intensas de comprar, ya sea para regalar o regalarnos cachivaches de toda
naturaleza. Llevamos siglos viviendo así estas fiestas, que no dudo que ya en
nuestro ADN exista un gen al que bien podríamos llamar ‘‘compralín’’ y que se
activa cuando se acerca el solsticio de invierno.
Los pudientes, que son los menos, llenan los almacenes de lujo o cruzan la
frontera para hacer sus compras en tiendas gringas en las que se supone
hallarán productos novedosos, de mejor calidad y quién sabe… tal vez hasta más
baratos. Los olvidados por la fortuna, que son los más, se conforman con
abarrotar las calles en las que se instalan los fayuqueros que en estos días
hacen su agosto. Si tú, estimado lector, no eres de México, te habrá saltado la
palabra ‘‘fayuquero’’, así que no sobra aclarar que son las personas que venden
fayuca, pero como te habrás quedado en las mismas, mejor te cuento la historia
de este mexicanismo.
La fayuca es la mercancía ilegal, de contrabando, la que pasó por ‘‘debajo del
agua’’ sin pagar impuestos. La curiosa historia de esta palabra empieza con la
voz latina badius (color amarillo oscuro y también rojizo oscuro), de ahí la
palabra castellana bayo, para referirse a estas tonalidades y que a veces
define el color de ciertos caballos. En algunas regiones de España, a los vinos,
por su color, se les dijo bayos y a una botella de vino bayosa; mientras que al
establecimiento que los vendía lo llamaron
bayuca (taberna).
Referencia de esta palabra la encontramos en Olla podrida a la española, obra
escrita en 1655 por Marcos Fernández. En un fragmento de lo que escribió nos da
la pista de cómo se enlazó la palabra bayuca con el de mercancía. Al hablar de
las actividades de los pobladores de un lugar, dice: ‘‘…ocúpanse en la bayuca i
en escardar el jardín entre tanto que ellas preparan la tienda i la abren de
par en par por si algún forastero quiere comprar o alquilar alguna pieça
dencaxes del país baxo o cotón color carne de doncella o blanca estofa natural
aun xaspeada’’.
Estas palabras dibujan la circunstancia en las que aparecen las bayunqueras,
las mujeres de los taberneros, que montaban sus tendajos en las bayuncas y de
ahí su nombre. Siempre los borrachines han sido buenos clientes para venderles
chucherías, de esto podrán dar fe muchos que lo están leyendo. Hoy, en Centroamérica
y algunas regiones del sur de México, todavía llaman bayunqueras a las mujeres
que venden mercancías menores en un tendajo improvisado
en alguna calle.
En nuestro país, bayuca cambió la primera letra y pasó a ser fayuca. En las
cárceles se popularizó llamar así a las tiendas improvisadas que ciertos reos
montaban en los patios para vender baratijas a otros prisioneros. En el norte
de México, los fayuqueros fueron en principio los personajes que recorrían los
pueblos, primero en burros y luego en trocas, vendiendo mercancías casi siempre
de contrabando. De ahí nació el significado que hoy más conocemos para esta
voz.
Por hoy ahí lo dejamos, mi gen “compralín” está impaciente y tengo que ir de
compras. Con lo caro que está el dólar, no creo que cruzar la frontera sea
buena opción, así que, ¡vamos a la fayuca!, quién quita y entre tanta gente
“mercafílica” encuentre a alguien que quiera comprarme esta historia.
Resultado del diccionario para
tacuche
adjetivo
1.
1.
DESPECTIVO•MÉXICO
[persona] Que es despreciable.
2.
2.
nombre masculino
MÉXICO
Envoltorio de trapos o de prendas de vestir.
3.
3.
MÉXICO
Ropa exterior o indumentaria de una persona, en especial cuando es
propia o característica de cierto lugar, época, acontecimiento o actividad.
Palo con una bola o cabeza gruesa y redondeada en uno de sus extremos,
que se usa como arma para golpear.
Molacha:
Referido a alguien, que carece de uno
o más dientes.
Artificios:
1. s. m. Falta de naturalidad es un texto lleno de artificios.
2. Máquina o aparato bastante grandes. artefacto
3. Modo ingenioso de hacer o resolver una cosa. ingenio